Intervención de la Enfermedad Laboral:
una oportunidad para la gestión del riesgo ocupacional
A partir de la Ley 1562 de 2012, que modificó el Sistema de Riesgos Laborales, se han venido reglamentando por parte del Ministerio del Trabajo varias normas que reafirman las obligaciones frente a la Gestión del Riesgo Ocupacional, comenzando por definir, en su artículo primero, el Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo SG-SST como un proceso lógico de mejora continua y por etapas a partir de un diagnóstico.
Si bien es cierto que hasta la fecha se encuentran en fase de discusión y consulta por parte del Ministerio del Trabajo (y por lo tanto sus textos no son definitivos), los Proyectos de Ley del Sistema de Gestión y Estándares Mínimos del Sistema de Gestión en Salud y Seguridad en el Trabajo, es importante tener en cuenta que el Ministerio del Trabajo a través de ambas normas plantea definitivamente fortalecer la Gestión de los Riesgos Ocupacionales.
Tradicionalmente la Gestión de Riesgo Ocupacional ha enfocado sus esfuerzos hacia la intervención de los riesgos que pueden generar accidentes laborales, y creo que fue una respuesta entendible en su momento. Siempre será importante hacernos la pregunta “¿En dónde se nos puede presentar un accidente severo, invalidante o mortal?” Si hay una respuesta positiva a esta pregunta debemos plantear objetivos que nos permitan disminuir hasta donde sea posible el grado de riesgo en estas tareas o procesos. Una muestra de estas prioridades son los resultados de las cifras de accidentalidad laboral reportadas por FASECOLDA: La tasa de accidentalidad a nivel país (accidentes laborales/total de trabajadores) en 2011 fue de 7.20 %, y en el 2012 fue de 7.23 % evidenciando cierta estabilidad.
Con respecto a la enfermedad laboral los indicadores muestran un incremento en la Tasa de Enfermedad Laboral, pues en 2011 era de 10.4/10.000 y en el 2012 de 11.0/10.000. Con datos preliminares a 2013 la cifra ya alcanzaba 7.89/10.000. Los casos calificados con Incapacidad Permanente Parcial por Enfermedad Laboral han pasado de 2.187 en 2011, a 2.987 en el 2012, y en el primer semestre del 2013 ya la cifra alcanzaba 1.579 casos. Es importante reconocer que la Enfermedad Laboral tiene en su mayoría de casos una directa correlación con el tiempo de exposición.
Sin embargo en concordancia con el Sistema de Gestión debemos definir objetivos de control de riesgos que permitan evitar el deterioro de las condiciones de salud de los trabajadores expuestos a factores de riesgo que puedan conllevar a Enfermedades Laborales. Tradicionalmente los Sistemas de Vigilancia Epidemiológica han sido muy fuertes en la realización de Mediciones de Higiene Ocupacional y en la realización de Evaluaciones Médicas y Paraclínicas, dejando un poco de lado la intervención en la fuente, es decir, en las condiciones de trabajo. Debemos recordar que con solo realizar evaluaciones médicas y paraclínicas no estamos interviniendo la problemática, solo estamos documentando la historia natural de una enfermedad. En ese orden de ideas la revisión de los procesos, el mantenimiento a equipos y otras medidas de intervención en la fuente deben ser prioridades en los planes de trabajo de las organizaciones, recordando siempre que el uso de los elementos de protección personal es el último eslabón en la cadena de controles.
Richard Gandur Jácome
Gerente Regional Norte
ARL SURA
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