Tendencias para la gestión de riesgos

Mantenerse informado en los riesgos más significativos del sector y en las tendencias para minimizar sus impactos es estar un paso adelante en el cuidado y la prevención.

Algunos de los riesgos del sector financiero son los mismos que se han presentado tradicionalmente, sin embargo, las nuevas tendencias internacionales también han generado nuevos riesgos que se deben tener en cuenta.

Aunque la tasa de accidentalidad en el sector Financiero es inferior a la de otros sectores no productivos (por ejemplo, el sector comercio), para cuidar a los empleados es necesario conocer muy bien cuáles son los tipos de enfermedades y las características de los accidentes que más se presentan.

Los riesgos más importantes a tener en cuenta son:

- Ergonómico: las posturas forzadas y movimientos repetitivos en actividades propias del sector (como el conteo manual de dinero, las tareas de digitación y la manipulación de papelería) pueden generar dolencias como la tendinitis, el síndrome del túnel carpiano o problemas de codo.

-Psicosocial: diferentes factores pueden generar tensión, estrés y ansiedad entre los trabajadores. Por una parte, está el riesgo público y las amenazas de violencia. Por otra, las características de cada empresa, como los horarios de trabajo, la presión por conseguir objetivos o por manejar sumas de dinero importantes, pueden generar carga mental o emocional. Inclusive en instituciones relacionadas con las bolsas de inversiones y las mesas de dinero, se pueden generar fenómenos de “presentismo” en los que, por no perder dinero, los colaboradores van a trabajar incluso estando enfermos.

- Químico: debido a ciertas sustancias presentes en el dinero o por elementos del ambiente (por ejemplo, sustancias liberadas en mantenimientos o limpieza) la piel y otros órganos pueden resultar afectados.

- Tránsito: cada vez más, los empleados encargados del área comercial deben desplazarse a otras empresas. Es fundamental que estos movimientos se realicen de acuerdo a la normatividad para evitar accidentes que involucren conductores, pasajeros, motociclistas, ciclistas o peatones.

Además, algunas actividades que se relacionan directamente con el sector y otras que no, pueden producir accidentes como caídas a nivel, choques y golpes, atrapamientos en bóvedas de seguridad y lesiones graves en los eventos deportivos que organiza la compañía y que, por ende, califican como accidentes de trabajo.

A partir de este panorama, aparecen una serie de tendencias nacionales, regionales y mundiales que buscan reducir estos riesgos y proteger a los empleados.

Una de las más importantes es el diseño de oficinas más amigables, la redefinición de ciertos procesos y la implementación de elementos modernos. Esto permite reducir los desplazamientos de los empleados, así como su contacto con el dinero, documentos y usuarios. Por supuesto, estos cambios siempre deben estar avalados por el área de seguridad para que cumplan con todos los estándares.

Al igual que en otros sectores, el teletrabajo es otra tendencia que está cobrando fuerza. Esta modalidad puede ayudar a disminuir la exposición al riesgo público, así como reducir la tensión generada por las actividades de oficina.

A nivel mundial, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) aplica el programa SOLVE que contiene políticas de prevención y promoción de la salud y el bienestar en espacios laborales. Una de las particularidades de SOLVE es que considera factores demográficos como el sexo y la edad, lo cual tiene una importancia singular en las instituciones financieras, en las que las mujeres representan alrededor del 60% de la población laboral.

Este entendimiento de la población favorece la aplicación de políticas más acertadas, por ejemplo, en lo concerniente al riesgo ergonómico, que en general, se presenta más en mujeres que en hombres.

Para afrontar el riesgo ergonómico, las compañías cuentan con varias herramientas para la cualificación del riesgo de acuerdo con las Guías de Atención Integral a la Salud Ocupacional (GATISO). Estas evalúan cada puesto de trabajo para identificar si quienes los ocupan son propensos a desarrollar alguna clase de enfermedad en los miembros superiores. Para determinarlo, estas herramientas le dan al encargado de Seguridad y Salud en el Trabajo una serie de parámetros y pasos para aplicar, empezando por la observación de los comportamientos.

Otra de las herramientas que les dan pistas a las empresas sobre las necesidades y problemas más recurrentes es la de las Baterías de Instrumentos para la Evaluación de Factores de Riesgo Sicosocial, del Ministerio de Protección Social, establecidas en el Decreto 2646 de 2008. Este sistema permite identificar, evaluar, prevenir, intervenir y monitorear la exposición a situaciones que puedan afectar al colaborador y guía a la organización a planear de manera más humana y eficiente los protocolos para cuidar de los empleados.

Finalmente, una de las condiciones que ha llevado a las empresas a replantearse ciertos paradigmas en los últimos tiempos es la contratación de personal joven, que pertenece a una nueva generación, con deseos y expectativas diferentes a las de los mayores. Esto crea la necesidad de entender sus características sicosociales para evitar enfermedades o accidentes.

Estar a la vanguardia, entender al público y recibir información constante aumenta la efectividad de los sistemas de gestión. Estudia las nuevas necesidades y respuestas en el sector, ¡es por el bienestar de tus empleados!

Fuente:

Gloria Patricia Estrada González
Médica del Trabajo

Javier Fernando Uribe Uribe
Médico Laboral