INTRODUCCIÓN

Los presentes planes describen los pasos que se deben seguir para atender adecuadamente las situaciones de emergencia derivadas del almacenamiento de líquidos inflamables, de tal forma que se controle la situación protegiendo la salud de las personas, la seguridad de las instalaciones de la empresa y el medio ambiente.

Los procedimientos sólo deben ser ejecutados por personal debidamente capacitado y entrenado, aunque deben ser de conocimiento general en la empresa.

Revise y evalúe los equipos y recursos necesarios para atender las situaciones de emergencia para asegurar su efectividad al momento de requerirse.

El personal asignado para atender las emergencias debe conocer el procedimiento además de las características y propiedades descritas en la hoja de seguridad de cada producto.

Generalmente, si el líquido es fácilmente inflamable y nocivo por inhalación, puede causar dolor de cabeza, náuseas, vértigo, somnolencia, y descoordinación. Irrita la piel, ojos y tracto respiratorio. El vapor forma mezclas explosivas con aire.

Evite toda llama o fuente de chispas. No fume. Evite el contacto con piel u ojos.
No tire los residuos por el desagüe. Evite la acumulación de cargas electrostáticas.

Consideraciones especiales: Los vapores generalmente son más pesados que el aire, pueden viajar hasta una fuente de ignición y regresar ardiendo. Si el líquido es insoluble en agua, puede flotar sobre esta, esparcirse hasta una fuente de ignición y regresar en llamas. La combustión puede producir gases tóxicos e irritantes. Puede acumular cargas estáticas por agitación o movimiento. Los contenedores pueden estallar en contacto con calor o fuego.

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