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La elección y el uso adecuado de los EPP es un tema a tener en cuenta en el sector químico para evitar accidentes. Revisa los que tienes en tu compañía y evalúa si necesitas alguno.

La empresa es la directa responsable de controlar los agentes químicos que son utilizados en los procesos de producción. Es importante que se reporten todos los compuestos que serán empleados. Las asesorías de la aseguradora sirven de insumo para generar protocolos de seguridad y minimizar los riesgos que puedan ocasionarse durante el cumplimiento de las funciones, pero no reemplazan la responsabilidad de identificar y gestionar los peligros.

 

Dependiendo del material con el que trabajes, selecciona uno u otro elemento de protección. La probabilidad de que se produzca un evento indeseado tal como un accidente o una enfermedad laboral, puede aumentar si estos no se proporcionan, se eligen de manera incorrecta, se disminuye la calidad para reducir costos o si no los usas para no afectar tu comodidad o porque desconoces el peligro al que estás expuesto. Si manipulas sustancias químicas precisas de un mayor cuidado, debido a las características de tu actividad te encuentras expuesto a diversos tipos de peligros. Es por esto, que los EPP deben ser elegidos atendiendo a las necesidades específicas de cada puesto de trabajo y de acuerdo con los peligros de los agentes químicos.





El Decreto 1072 de 2015 bajo el cual se implementa el Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo, sintetiza las obligaciones para reducir los riesgos laborales.
La identificación de los riesgos potenciales juega un papel fundamental. Es mediante una evaluación acertada que pueden implementarse planes de acción pertinentes de acuerdo con la actividad económica, la naturaleza de la empresa o las condiciones de trabajo.

 

A los agentes químicos se les dedican varios puntos especiales, considerando el alto riesgo que estos pueden representar para la salud y reconociendo que sus efectos pueden verse potenciados por el entorno, puesto que en múltiples ocasiones se combinan riesgos. Por ejemplo, una sustancia inflamable que se calienta por las necesidades del proceso tiene mayor probabilidad de incendiarse..

 

Cuando la sustancia líquida puede ocasionar una quemadura, es decir, que es corrosiva, es indispensable evitar a toda costa que cualquier gota de esa sustancia entre en contacto con la piel o cualquier superficie como cabello, ojos, etc. Para ello, es necesario utilizar una protección de la superficie corporal, con un traje que cubra todas las partes del cuerpo que pudieran entrar en contacto

Bajo esta simple comprensión del peligro, del proceso y del evento que podría generarse; los elementos de protección accesorios serían unas gafas especiales para los ojos, tipo goggles. Si existe la posibilidad de que caiga en la cara, es fundamental llevar una lámina de protección facial adicional y por último, unos guantes cuyo calibre y longitud dependerán de aspectos como la concentración y viscosidad del agente químico. 

Si adicionalmente, la sustancia líquida emite vapores que puedan ser corrosivos se ha de suministrar al trabajador un respirador con los filtros correctos. Este se debe elegir teniendo en cuenta el material peligroso.

En caso de que la sustancia sea particulada y además pudiera ser cancerígena, se debe evitar que ingrese al organismo por las vías más probables, comenzando por la inhalatoria. Es necesario elegir un respirador de alta eficiencia y evitar la absorción dérmica, generando una barrera mediante el uso de traje, guantes y gafas..

Fuente:
Adriana Castro Ospina
Profesional de Riesgo Químico
CISTEMA