Orlando José Ballestas Porras
Profesional en Prevención de Riesgos SURATEP

 


El grado de compromiso de la gerencia permitirá que el riesgo intrínseco de toda actividad aumente o disminuya.

Establecer un Compromiso. Decía un viejo campesino que el compromiso debía ser algo muy importante, porque casi todo el mundo dice que necesitamos comprometernos para hacer algo importante de la manera que se quiere hacer.

Toda actividad lleva intrínseco un riesgo, el cual puede ser aumentado o disminuido de acuerdo con la manera en que el trabajador interactúe con él y esta interacción está determinada por el grado de compromiso o respuesta que la gerencia le dé a la SST (seguridad y salud en el trabajo). Pero la cuestión no es sólo que la gerencia se comprometa, sino que se den dos condiciones:

1° Que la gerencia sepa y esté consciente a qué se comprometió.

2° Que exista una congruencia entre el compromiso y el actuar de la organización.  Recordemos que el compromiso es lo que transforma una promesa en realidad.

El compromiso en este caso se evidencia en una política de salud ocupacional, que es la declaración pública del compromiso, en los objetivos que se plantee la empresa y cómo planea alcanzarlos (planeación estratégica) y en las revisiones que la gerencia haga de la gestión desarrollada.

Implementarlo a través de un sistema de gestión. Un sistema de gestión es un conjunto de normas y procedimientos acerca de las actividades que hay que realizar para conseguir o lograr con éxito los objetivos planteados. En SST sería entonces, definir los recursos, la estructura y los niveles de responsabilidades que asegurarán que se cumpla con la política y que se desarrollen las actividades planteadas para lograr las metas establecidas.

El sistema nos debe suministrar los datos y la información necesaria para tomar decisiones acertadas y permitir la suficiente flexibilidad para adaptarse o anticiparse a los eventos del entorno, con el fin de generar nuevas estrategias que sean efectivas en la eliminación y control de los riesgos.

 Evaluación.  Normalmente diseñamos o trabajamos con sistemas de evaluación que nos permiten saber cuál fue el impacto de las actividades desarrolladas, algo así como ver el lunes, el resultado de los partidos de fútbol del domingo.  De esta forma sólo sabremos si ganamos o perdimos y prepararnos para la próxima fecha.

Para garantizar el éxito de la gestión, el ejercicio de evaluación no sólo debe medir los resultados, sino el grado de evolución o desarrollo de las estrategias, es decir, emplear indicadores de gestión o proceso, pero además se debe medir el grado de compromiso de los empleados con el sistema, a través de indicadores de desempeño.

 Buscar la Integralidad. De acuerdo con Heinrich,  a pesar de que la calidad y la seguridad han tenido un  desarrollo independiente, siempre han compartido los mismos fundamentos. Hoy en días los principios básicos que se vienen aplicando en la gestión de calidad han ido determinando los lineamientos de los estilos de dirección moderna. Esto se debe a que la calidad no es sólo una condición de la operación, sino una exigencia del mercado y una diferenciación que garantiza, para quienes  ofrecen un producto con calidad, la supervivencia en mercados cada vez más competitivos.

Pero si los modelos de calidad, medio ambiente y SST se componen de elementos similares  ¿Por qué no  manejarlos de manera integral? ¿Acaso no es más fácil manejar un solo modelo de gestión, que  dos o tres programas por separado, gastando más recursos y tiempo?

La seguridad integrada en todas las operaciones y niveles de la organización, requiere que cada persona en su nivel de responsabilidad comprenda y aplique los principios del programa de SST y en todas sus actuaciones bien sean individuales o colectivas estarán enfocadas en el logro de los objetivos planteados al mismo nivel que se gestionan otros aspectos de la vida de la empresa como la productividad, la calidad o la rentabilidad.

Soy consciente que este planteamiento hoy en día no es muy factible, pero es un proceso que debe iniciarse lo más pronto posible.  Actualmente nos encontramos en una etapa en la cual los sistemas de gestión se manejan de manera independiente y cada uno se considera más importante que los otros. Esta fase se conoce como Sistemas Alineados.

Partiendo de aquí se debe entonces tratar gradualmente de ir desarrollando que los sistemas de gestión operen de forma combinada y estableciendo procedimientos comunes, aunque manteniendo las responsabilidades independientes. Esta fase se denomina Sistemas Combinados. Para llegar por último a la fase de Sistemas Integrados en el cual no se hacen diferencias entre los diferentes sistemas y los objetivos y estrategias son definidos de manera concertada.

Como se plantea no es un proceso fácil ni rápido pero al final los sistemas integrados permiten mejorar la satisfacción de los clientes internos y externos,  reducir gastos y ahorrar esfuerzos, cumplir con la normatividad legal y fortalece el proceso de mejoramiento continuo.

Como conclusión se puede decir que los problemas de SST y las metas de cero accidentes solo se logran cuando:

 La empresa reconoce en los malos resultados de SST una falla en la administración y no el problema de una área específica.

 Se le asigna a cada nivel de la organización, de manera clara su responsabilidad y papel dentro del sistema de SST.

 El desarrollo del programa se realiza bajo el esquema de un sistema de gestión y esté está estrechamente ligado a los objetivos de la organización.

 La planeación del sistema de SST esta dirigida y enfocada en eliminar y controlar las causas de las perdidas y/o accidentes.

 El sistema de gestión de SST comparte el mismo nivel de importancia que los otros aspectos de la organización.

Y finalmente: La empresa decide tomar la seguridad como una condición de su operación y no como una opción.