Procesos de selección con el radar activado.

“El día que uno se accidente o se muera, es porque le toca.” Escuchar frases como esta en un trabajador que ya presenta o empieza con un historial de accidentalidad repetitiva es una señal que debemos mirar con atención frente a la visión que ese empleado tiene de lo que es y debe ser la seguridad como valor de vida: ahí puede estar la razón de su continua exposición a los riesgos.

Desde la raíz

Controlar esa curva de accidentes laborales, incluidos los repetitivos, desde el proceso de selección, seguramente es una estrategia que nos llevará a ahorrar recursos y a ganar en productividad desde el corto hasta el largo plazo. A la hora de vincular personal, es fundamental saber con quién vamos a contar:

La prueba técnica nos dirá qué tan preparada está la persona para hacer el trabajo.

Un análisis psicotécnico nos permitirá saber cómo reaccionará frente a distintas situaciones.

 

Mucho más sobre los
accidentes repetitivos

Con un estudio de personalidad sabremos qué tanto encaja en la cultura organizacional.

Criterio técnico

En el diseño de la prueba de visión de seguridad es muy importante que participe personal experto, por ejemplo, del equipo de salud y seguridad, directores de las brigadas o de la ARP. De esta manera se podrá elaborar una buena batería o test de preguntas que incluyan algunas como:

¿Qué es para usted la seguridad?

¿Cuándo cree que debe actuar de forma segura?

¿Qué hay por encima de su salud y su vida?

¿Cuál es su proyecto de vida?

También se puede acudir a análisis simples de textos que incluyan el tema de accidentalidad, por ejemplo, un aparte de la canción “El último beso”:

 

“¿Por qué se fue y por qué murió, por qué el señor me la quitó?… Íbamos los dos al anochecer, oscurecía y no podía ver, yo manejaba, iba a más de cien, prendí las luces para leer, había un letrero de desviación, el cual pasamos sin precaución…”

 

  Un taller de visión frente a la seguridad puede determinar si la considera como un valor de vida, como una norma de obligatorio cumplimiento, como una “traba más” para realizar el trabajo, si o le es indiferente.
 


Es muy distinta la visión de un trabajador que encuentra las causas de este accidente en el exceso de velocidad, la oscuridad, las luces apagadas, que la de quien señale que todo fue fruto del destino o de Dios.

El primer caso, el empleado estará utilizando uno de los principios básicos de la Cultura de Cuidado, el análisis de variables reales, mientras que el segundo estará acudiendo a la “conciencia mágica”, la misma que utilizan muchos trabajadores para decir que sus accidentes son castigos de Dios, sin preguntarse primero qué responsabilidad tuvieron ellos mismos en los hechos.

Decisiones estratégicas

Hacer un análisis detallado de cada una de las pruebas y sopesar los mejores resultados con aquellos no tan buenos nos permitirá tomar una decisión clave frente a la vinculación del personal y al acompañamiento y tipo de liderazgo que debemos llevar con cada uno de ellos.

Seguridad como valor de vida: estrategia más efectiva para prevenir los accidentes repetitivos.

   
  Artículo desarrollado con el apoyo de Natalia Guerrero
Consultora ARL SURA