Una buena nutrición entendida en términos de calidad, cantidad y oportunidad.  Proteínas, fibra, grasas, minerales, hidratos de carbono, vitaminas.


Ejercicio físico
apropiado a las condiciones vitales y con la periodicidad suficiente, mínimo tres veces por semana.

Descanso

Higiene corporal, cotidiana y rigurosa.

No abuso de sustancias tóxicas

Vida sexual ordenada y responsable.

Tolerancia, autocontrol y respeto por las normas básicas de seguridad y supervivencia.

Respiración consciente y deliberada.

Actitud mental positiva, receptiva y proactiva.

Conservación de un alto nivel de autoestima, autorrespeto y consideración.