Publicación para las empresas afiliadas del sector minero.
No. 05 Agosto de 2011
 
 

Sistemas de vigilancia epidemiológica: una estrategia integral de intervención

La Legislación de nuestro país define la obligatoria identificación de los riesgos en todas las empresas, independientemente de su actividad económica. Sin embargo, es innegable que, de acuerdo con el sector laboral, existen condiciones de riesgo de mayor criticidad,  asociadas a la complejidad del proceso productivo que desarrollan.  El sector minero es uno de ellos, en donde las condiciones impuestas por la geografía, el clima, la materia prima, la cultura y, en general, los elementos particulares de la zona,  marcan un punto de diferencia.

Riesgos derivados de la exposición a material particulado tipo sílice o carbón, ruido, vibraciones, ente otros, señalan la necesidad de desarrollar  planes de intervención para controlar o reducir los efectos negativos en la salud de los trabajadores frente a la exposición a estos factores de riesgo ocupacional: un proceso que vincule la intervención de las condiciones del ambiente de trabajo con la intervención en los trabajadores expuestos a dichas condiciones.
 
Son entonces los Sistemas de Vigilancia Epidemiológica la estrategia integradora de objetivos, procedimientos, instrucciones, recursos e indicadores encaminados a proteger al trabajador en su entorno laboral. Este conjunto de elementos, cuando aplican a la Salud Ocupacional, busca detectar metódicamente la presencia de indicadores de contaminación y su efecto en las personas, así como las concentraciones de los contaminantes en los ambientes de trabajo, para identificar y cuantificar enfermedades, lesiones o exposiciones excesivas.

Los Sistemas de Vigilancia Epidemiológica tienen dos componentes fundamentales de enfoque:

Intervención en el ambiente: Se desarrolla con carácter preventivo e involucra el monitoreo, la evaluación y el control del factor de riesgo existente en el ambiente.

Intervención en el trabajador: Desde acciones como la identificación de factores de riesgo individual y el rastreo periódico de su condición de salud, identificando síntomas o signos. De igual forma, a través de la observación del comportamiento, la motivación y capacitación, y el uso de los elementos de protección personal, entre otros aspectos relacionados con la exposición ocupacional.

Los Sistemas de Vigilancia Epidemiológica son una herramienta esencial para la planificación, ejecución y evaluación de la práctica de la salud individual y colectiva.

El principal propósito de estos sistemas es recolectar información y analizarla, para poner en marcha medidas de investigación o de control y realizar un adecuado seguimiento de los programas de prevención de enfermedades establecidos.

La medición del impacto del desarrollo integral de estos componentes se logra a través del seguimiento a los indicadores resultantes del manejo de los Sistemas de Vigilancia Epidemiológica. Medir o verificar su funcionamiento y efectividad, y evaluar el impacto de las acciones de intervención y control en forma periódica, sólo es posible con el compromiso gerencial. El resultado de estas estrategias sólo puede evidenciarse en el cumplimiento de los objetivos propuestos, no nos debemos limitar a realizar mediciones ambientales y evaluaciones médicas: la intervención es el objetivo.

La productividad laboral, apalancada en la gestión de puestos de trabajo saludables y el empoderamiento y participación activa de los trabajadores, es nuestra responsabilidad. Ante la criticidad e importancia de los riesgos que afectan la salud humana, las empresas tenemos el compromiso de gestionar y fortalecer estrategias integrales, como los Sistemas de Vigilancia Epidemiológica, para lograr en las personas un efecto multiplicador de los conceptos de bienestar y seguridad, y contribuir a una mejor calidad de vida.